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¿Qué son?, ¿de qué estamos hablando?

Estamos seguro que a estas alturas ha oído hablar de dislexia, dislalia…, pero lo más seguro que tendrá poca información de cómo una optometrista puede ayudar en estos problemas. Pero si le decimos que gracias a recientes investigaciones sabemos que cerca del 50% de los niños con problemas de lectura tienen también alguna alteración visual que dificulta su aprendizaje y rendimiento.

En la actualidad sabemos que para que podamos avanzar en el aprendizaje necesitamos que la lectura sea automática antes de los doce años. Una vez que la lectura se realiza de una manera automática, el niño se concentrará en lo qué el texto quiere decir. Podrá entenderlo, interpretarlo o recordarlo.

Para explicar mejor este concepto, por favor lea este texto:








¿Qué quiere decir? Lo más seguro, a menos que sepa inglés es que no pueda comprender totalmente lo que pone. Lo ha leído juntando las letras como le han enseñado en los primeros años de colegio pero debido a que carece del conocimiento de este idioma no podrá entenderlo: Leer no es sólo juntar letras, se necesita de una interpretación.

La lectura es sin lugar a dudas una de las cosas mas exigentes y difíciles que podemos hacer con nuestros ojos. Por desgracia no todos tenemos un sistema visual perfectamente preparado para esta misión. Pero, ¿Qué puede ir mal? Muchas cosas, que podemos resumir brevemente en:


> Los ojos ven el texto mal
Si los ojos necesitan ver mejor debido a que tienen “dioptrías” estas necesitan ser corregidas. En esto es especialmente dañina la hipermetropía y el astigmatismo y por desgracia no siempre son fáciles de detectar en niños y jóvenes sobre todo sin una evaluación visual muy completa (incluyendo graduar con la pupila dilatada).Ver mal el texto, verlo fluctuando o requerir de un mayor esfuerzo para su enfoque dificultaran que la lectura sea automática.







> Los ojos se coordinan mal
Tenemos dos ojos pero solo vemos una imagen. Si los ojos tienden a desviarse (foria) necesitaremos un esfuerzo mayor del normal para mantener viendo una sola imagen. Esto traerá consigo un mayor cansancio y la perdida de la automatización.








> Los ojos se mueven mal
Igual que en un partido de tenis necesitamos mover los ojos para no perdernos la mitad del juego, una de las capacidades visuales más importantes para una buena lectura es la motilidad ocular. Leer a lo largo de una línea sin “comernos” letras o palabras y al terminar la línea pasar a la siguiente sin saltar a otra son algunos de las obligaciones de una buena motilidad ocular. Lógicamente, sin conseguir realizar esto, la automatización en la lectura es casi misión imposible. Los problemas de motilidad ocular son muchas veces muy difíciles de detectar ya que prácticamente solo “dan la cara” cuando queremos leer.